Máscaras y vestuario

En el noh, en cuya representación los movimientos de los actores están desprovistos de cualquier elemento extraño, las máscaras producen una fuerte impresión. Otros objetos también cautivan a los espectadores, incluyendo los vestidos y los abanicos, que tienen colores y formas refinados, así como simples objetos de utilería.
A diferencia del kabuki y el teatro contemporáneo, no hay directores para las representaciones de nohgaku. Dentro de los límites de las reglas, los mismos actores eligen por ellos mismos sus máscaras y vestidos, en arreglo a sus papeles. En el escenario, se estimula la imaginación del público por medio de expresiones simbólicas, sin el uso de grandes decorados de escenografía, tales como maquinaria o telones de fondo.