Introducción

El noh y el kyogen son artes escénicas tradicionales japonesas que cuentan con una larga historia. Ambas se representan en el mismo escenario y se denominan de forma colectiva con el nombre de nohgaku. Estas dos formas dramáticas siguen poniéndose en escena con frecuencia aún en la actualidad y continúan siendo una fuente de fascinación e inspiración para el público. El noh y el kyogen han influido de diversas maneras en el bunraku y el kabuki, así como en la ópera y el teatro moderno.

Noh: Representación de canto y danza que se realiza llevando una máscara en el rostro.

El noh es un género teatral basado en canciones y danzas interpretadas por actores que llevan máscara y están ataviados con bellos ropajes. La historia se desarrolla a través de de la palabra hablada y la danza en consonancia con elementos musicales. Estos elementos incluyen música instrumental ejecutada con flauta e instrumentos de percusión, así como música vocal llamada utai (canto) en la que las palabras se adaptan a un tono. La actuación y la puesta en escena son altamente refinadas, y los suaves movimientos de los actores están llenos de un profundo significado. Otro elemento característico del noh es el hecho de que el papel principal con frecuencia no representa a un ser humano, sino a un fantasma o un espíritu.

Kyogen: Comedia hablada que se desarrolla por medio de diálogos.

El kyogen es una representación teatral en el que la historia se desarrolla a través de diálogos entre sus personajes. Se inspira en los acontecimientos cotidianos de la época en la que se desarrolla la obra, y muchos de sus personajes son arquetipos de personas que podrían encontrarse en cualquier lugar. Con base en la sátira y la comedia, el kyogen describe de forma entretenida a tercos personajes del pueblo llano, por medio de la tipificación de los papeles y la exageración de sus gestos. Tiene un repertorio variado, y puede incluir música y danza.

Como una forma artística viva, continúa siendo una fuente de fascinación e inspiración para el público

Han pasado más de 600 años desde que Kan’ami y su hijo Zeami perfeccionaron el noh entre los siglos XIV y XVI, hasta darle su forma actual. El noh y el kyogen han perdurado hasta la actualidad, a la vez que experimentaban una influencia recíproca.